Investigador recomienda adoptar una cultura crítica frente a la Inteligencia Artificial

El propósito de la Inteligencia Artificial se basa en un mejor desarrollo colectivo y con ello el respeto a los derechos humanos, sin embargo, con las incidencias sociales, esta tecnología puede generar situaciones desfavorables, mencionó Gabriel Sosa, profesor e investigador de la UAM Xochimilco durante una conferencia en la UVAQ. 

“Si bien la inteligencia artificial puede facilitar las tareas, también puede ser impulsor de campañas de desinformación o desacreditación, lo que puede tener como consecuencia transgredir los derechos humanos”, mencionó el profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). 

Los derechos de comunicación, privacidad y libertad de expresión pueden verse afectados frente al uso de la tecnología, señaló Gabriel Sosa y explicó que para eliminar esta problemática es necesario asumir una posición crítica e inteligente, que analice y cuestione la información que consumimos y cuál es nuestra relación con los medios de comunicación.

Como audiencia, pero también como productores de contenido, se tiene la responsabilidad de utilizar la Inteligencia Artificial en beneficio del bien común; Gabriel Sosa mencionó que es necesario volver a los orígenes, aceptar cuál es la función adecuada de la tecnología y utilizarla como un medio para construir un mejor mundo.  

El académico y comunicador destacó la importancia de conocer los derechos como audiencia y usuarios de servicios de telecomunicación, para que se pueda hacer de esta tecnología una herramienta para facilitar el aprendizaje y el desarrollo científico.