Un modelo educativo de excelencia no solo se basa en el prestigio, sino en procesos de acreditación externa que evalúan desde lo administrativo hasta lo humano; sin embargo, en México menos del 10% de las escuelas privadas se someten voluntariamente a estos mecanismos de calidad.
A pesar de que estos procesos fortalecen la preparación académica, la gran mayoría de las instituciones particulares operan sin una certificación externa que avale sus estándares, según datos de la Confederación Nacional de Escuelas Particulares (CNEP).
El Doctor Miguel Ángel Zamora, asesor de la CNEP, expuso durante su intervención en la Preparatoria Santo Tomás Moro de la Universidad Vasco de Quiroga (UVAQ), la importancia de que las instituciones garanticen que sus procesos internos estén bien realizados en beneficio de la comunidad.
“Hablar de una acreditación académica nos sirve para garantizar que todos los procesos de calidad que implementamos en una institución educativa están bien realizados, siempre en beneficio de toda la comunidad educativa”, señaló el especialista en Ciencias del Desarrollo Humano.
El también asesor de la CNEP recomendó a los padres de familia priorizar instituciones que ofrezcan una formación integral. Esto implica que, además del rigor académico, se impulsen habilidades orales, escritas, deportivas e intelectuales, sin descuidar el crecimiento personal del alumno.
“Hoy lo que se debe buscar es una formación integral. De nada sirve una persona que pueda ser una lumbrera académicamente si humanamente está vacía”, afirmó el Doctor Zamora.
Finalmente, se destacó que, aunque la acreditación no es obligatoria, las escuelas que deciden evaluarse muestran un compromiso real con la excelencia.
Para comunidades educativas como la de la UVAQ, participar en estos procesos externos significa fortalecer la confianza en su modelo educativo y asegurar una mejora constante para sus estudiantes, docentes y administrativos.