El altruismo contribuye a la salud y al bienestar social, explica Médico y Docente

El altruismo es ayudar a otras personas sin esperar una retribución. Este tipo de conducta tiene un impacto positivo tanto en quienes reciben la ayuda como en quienes la brindan, por lo que es muy recomendable para el crecimiento personal y comunitario, coinciden diversas instituciones de salud y desarrollo social.

De acuerdo con el Instituto Europeo de Psicología Positiva (IEPP), diversas investigaciones científicas demuestran que el altruismo fortalece el bienestar individual, reduce el estrés emocional y favorece la convivencia social, al reforzar los vínculos humanos y el sentido de propósito personal, lo que lo convierte en una actividad clave para la salud integral.

Desde esta perspectiva, la Mtra. Patricia Zárate Castillo, Médico Cirujano y Docente de la Facultad de Ciencias de la Salud en la Universidad Vasco de Quiroga (UVAQ), afirmó que el altruismo cobra especial relevancia en una sociedad marcada por el egoísmo y la violencia, ya que mirar hacia los demás y reconocer la capacidad de ayudar genera una satisfacción personal superior a la que se obtiene al recibir alguna ayuda.

Desde el punto de vista biológico, ayudar a otros activa los sistemas de recompensa del cerebro. Durante estas acciones se libera dopamina, relacionada con el placer y la motivación, así como oxitocina, hormona vinculada con la empatía y la reducción del estrés. 

La Dra. Patricia, también Maestra en Calidad para la Educación, fue reconocida con la medalla de la Asociación Mexicana de Instituciones de Educación Superior de Inspiración Cristiana (AMIESIC), en reconocimiento a su labor altruista y ejemplo como formadora comprometida con los valores humanos y el servicio a la comunidad.

“Vivimos en una época de mucho egoísmo, que es generadora obviamente de violencia  y de muchas cosas que vivimos a nuestro alrededor… El dejar de ver hacia uno mismo y ver hacia los demás y saber que uno puede dar, le genera a uno una mayor satisfacción que el recibir, eso sin duda alguna”, explicó la Doctora Patricia.

Finalmente, recomendó que quienes deseen practicar el altruismo identifiquen actividades acordes con sus intereses y vocaciones. Indicó que estas acciones no ofrecen una recompensa material, por lo que la motivación debe surgir del gusto por ayudar. De esta manera, el altruismo se consolida como una práctica sostenible y significativa.