La fuerza laboral en México trabaja, en promedio, 23% más de horas anuales que el resto de países en el mundo, lo que deja al trabajador mexicano poco tiempo para su cuidado personal y la alimentación consciente, coinciden la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), así como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
El estrés y la fatiga son los principales factores de riesgo para la salud pública. De acuerdo con la Secretaría de Salud en México, la falta de organización en jornadas laborales amplias no solo afecta la productividad, sino que detona trastornos metabólicos y enfermedades crónicas en los trabajadores de todas las edades.
Ante esta realidad, la Nutrióloga Amairani Gutiérrez, Colaboradora en la Clínica 85 del IMSS en Tarímbaro, advierte que el impacto biológico de este ritmo de vida, con estrés constante en los trabajadores es muy negativo para su salud, por lo que se debe aprender a manejar el estrés, procurar una alimentación saludable y hábitos saludables.
“El estrés es un arma de doble filo: puede hacerte subir de peso o puede hacerte bajar de peso. Si andamos muy estresados, es más probable contraer alguna enfermedad viral o andar siempre cansados; eso es lo que nos hace bajar las defensas”, explicó la especialista Amairani durante una visita a la Universidad Vasco de Quiroga (UVAQ).
La nutrición clínica ayuda a romper este ciclo; no solo se trata de la ingesta de alimentos, sino de un proceso biológico que regula el sistema endocrino y reduce la inflamación celular causada por el cortisol, la hormona del estrés. Un plan nutricional adecuado funciona como un escudo metabólico que protege al corazón y al cerebro del desgaste laboral.
Comer de forma organizada y saludable, especialmente en entornos de alto estrés, permite estabilizar los niveles de glucosa en la sangre, lo que se traduce en mayor energía y concentración durante la jornada laboral, explicó la Nutrióloga durante una campaña de prevención de enfermedades que desarrolló personal del IMSS en la UVAQ.
Además, una nutrición adecuada fortalece el sistema inmunológico, reduce el riesgo de enfermedades virales y el agotamiento crónico, mencionó la especialista Amairani Gutiérrez luego de su visita a la UVAQ Campus Santa María.
“Mi recomendación es que se programen el fin de semana e hicieran en familia un menú; preparar el domingo comida para tres días y dividirlo en topercitos”, agregó la nutrióloga del IMSS Clínica 85.