Universidad Vasco de Quiroga

LA QUÍMICA DE LA MÚSICA EN EL CUERPO HUMANO.
Encontrar la diferencia entre solamente oír música y escuchar la música.

06 de junio del 2018 23:38
Compartir en:
Compartir en Facebook Compartir en Twitter
06 jun

Morelia, Mich. “La Química de la música en el Cuerpo Humano” es el nombre de una charla que presentó el pasado 6 de junio Alberto Fernández, responsable de baile de salón del área de danza y grupos representativos del Departamento de Difusión Cultural de la Universidad Vasco de Quiroga, en las instalaciones de la propia universidad (UVAQ), la musicalidad en tu vida cotidiana.

Es una perspectiva de la danza, desde el punto de vista como maestro de danza, señala Alberto Fernández, respecto a lo que provoca la música en tu día a día. Las sensaciones que te pueden provocar, cómo puedes mejorar tu estado de ánimo a partir de la música,

Alberto Fernández señala que en esta charla se busca que los asistentes encuentren la diferencia respecto de oír música o escucharla y traducirla como movimiento, como parte de una forma de vida.

Oír la música es solamente sentirla, a través del oído, como una forma de reacción corporal, mientras que escuchar la música es un proceso, una traducción de música a movimiento, es hacer intrínseco el proceso de percibir la música como parte de ti mismo, una traducción de qué es lo que me hace sentir la música, cómo la puedo traducir al movimiento, a una sensación, a una gesticulación, o a una reacción ya más a fondo, como llorar, como reír, externar sentimientos, bailar, abrazar, cantar en la regadera, etc.

Los procesos de estudio, de relajación, los procesos creativos, también podemos apoyarnos en la música, y no nada más oyendo música, sino, escuchándola. Hay muchísima música que, lejos de ponerte a bailar o cantar, te sirve para estos procesos creativos, abren canales sensitivos que en el momento no percibimos, pero después te das cuente de que ocupas la música para tus tareas cotidianas, o de trabajo organizar actividades.